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Y ahora lo que todos estaban esperando!!. La
version en espanol o castellano, o lo que ustedes prefieran.
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La Madre de todas las rutas
Dia 51 (seguido) - Domingo, Diciembre 22
Lima a Pisco
Desde nuestra salida en Los Angeles el 2 de noviembre no hemos hecho
nada mas que manejar en tierra latina, hablar la lengua, compartir
costumbres y sobre todo hacer cantidades de amigos; eso es por supuesto
aparte de nuestro trabajo que diariamente nos brinda la oportunidad
de conocer mas y mas el mundo tal como es, sin tener que abrir un
libro o si quiera mirarlo en un documental, America Latina nos enfrenta
cara a cara con todo su esplendor.
Actualmente estamos en Cuzco, una ciudad encantadora
a la cual consideramos el arco iris despues de la tormenta, ya que
para llegar fue una odisea total. Todo comenzo en Pisco, una ciudad
en la costa peruana situada 150 millas al sur de Lima. Al llegar
nos enteramos de una reserva natural 22km sur con el nombre de Paracas
y tambien por barco las islas Ballestas, conteniendo una de las
reservas de animales marinos mas ricas del mundo.
Siendo ya tarde para abordar el ultimo navio
del dia rumbo a las islas, decidimos instalarnos rapidamente en
un pequeno hotel frente a la plaza central y dirigirnos con destino
a la peninzula.
En el camino pasamos por una serie de fabricas
enlatadoras de pescado, tema que dio lugar a unos cuantos chistes
debido al malestar que nuestras narices sufrieron.
Una vez en la entrada un senor nos guio en
el sentido correcto (despues de habernos pedido 2 soles c/u). Una
vez adentro para nuestro asombro la vista estaba compuesta de unas
dunas rojizas gigantescas, tanteamos el terreno y dada su firmeza
nos abalanchamos fuera del camino para crear el propio. Con las
motos descargadas y la energia de un bebe era la primera vez que
manejabamos todoterreno solo por diversion.
No lo podiamos creer, todo parecia que estabamos
corriendo el rally Paris-Dakkar, una aventura total, a los bordes
se asomaban acantilados que parecian infinitos, inclinaciones de
45 grados o mas, algo de niebla y uno de los atardeceres mas espectaculares
que jamas habiamos visto. Paramos a tomar unas fotos para nuestros
patrocinadores en el medio de un momento de extasis, las escenas
parecian magicas.
Un rollo, dos, y otro mas y las caras de
satisfaccion que no las podiamos esconder. Una bajada de unos 300m.
era el proximo desafio, pero las KLRs 6 y medio se portaron como
nunca llevandose las dunas por delante como si fuera un juego; despues
un poco de arenas movedizas y piedras de calcio, una que otra rueda
enterrada nos dio el entrenamiento justo para lo que nos aguardaba
el dia a venir.!! Y dios sabe que lo usamos!!.
Euforicos y energetizados regresamos al hotel
para un merecido descanso.
Plaza de Armas
Kilometres - 323
Dia 52 - Lunes, Diciembre 23
Pisco a Ayachucho
Al dia siguiente pan y mermelada nos abrieron los ojos, cargamos los
monstruos, algunas despedidas con unos holandeses que conocimos la
noche anterior y chau. Habiendo consultado con la gente local a respecto
de la ruta, ajustamos las motos esperando lo peor, repasamos cada
tornillo, un cambio de aceite y filtro y un suspiro hondo para alejar
los malos espiritus.
Quien lo diria, que de 340km solo 9 estaban asfaltados
hasta Ayacucho un pequeno y pintoresco pueblo en el medio de los
Andes que era nuestro destino del dia.
Y la odisea comenzo, primero una subida fatal,
la que nos llevo de 0 mtr. a nivel del mar a 4600 mtr en el lapso
de 160km, un cosa abominable; si a eso uno le agrega la falta de
aire, el frio, la niebla, la lluvia, el granizo y a consecuencia
una carretera que mas que nada parece una pista de hielo, las cosas
no podian ponerse peor, o asi creiamos. Seguiamos repitiendonos
que no habia nada como el camino de Tikal en Guatemala y que esto
pasaria pronto.
El espesor de las piedras de punta era temible
y al cabo de unos momentos la combinacion de los elementos produjo
que el primer jinete perdiese su montura. La rueda trasera como
una cola de pescado sacudio, sin dejar lugar para recuperar la maniobra.
La moto al frente del peloton dormia sobre las rocas a un lado,
el piloto mareado y rengueando hizo senales de socorro. Sin tocar
a sus mas viciosos enemigos, los frenos en este caso, el resto se
presento al rescate del damnificado. Por suerte o por destino pudimos
seguir el paso sin muchas demoras para mas tarde diagnosticar la
gravedad de los danos.
A las 12am paramos a comer como de costumbre en una pequena villa,
donde los autoctonos nos informaron que de comer habia trucha y
que nunca llegariamos a destino antes del anochecer; nosotros hicimos
nuestros propios calculos ya que la regla es cortar el tiempo dicho
en un tercio, llegariamos a Ayacucho alrededor de las 6pm. Llamas,
alpaca, puerquitos de todos los tamanos, perros que te persiguen,
amuletos en todas las paredes, adobe, paja y cuero predominan.
Guatemela, Fue
Un Juego de Ninos
Despues de comer salio el sol, cosa que pensamos era buena senal.
Para el desengano de todos, 20 minutos de manejo y un huracan de
granizo se asomo a saludarnos, tocando congas en los cascos y motos,
lastimando los nudillos con sus impactos de alta velocidad.
Luego de un rato nos dio un abrazo, un sacudon
y se marcho dejando un tiradero de hielo sobre el barro.
Arduo trabajo costo la meta final. Ayacucho.
Penetramos los suburbios con animos de gloria, la batalla habia
sido dura, pero aun no era la guerra, Cuzco. Con un sabor agridulce
nos deslizamos hasta la plaza central para encontrarnos en manera
de segundos rodeados por una multitud que parecia recien salida
de la escuela de detectives. Quienes son?. Que hacen?. Que llevan
y de donde son?. Los motociclistas eran acosados uno por uno. La
busqueda de alojamiento y lugar para los vehiculos empezo. Por un
instante nos detuvimos a mirar los rostros de las masas quemados
por el frio y el punzante sol del altiplano, gente humilde y curiosa
de corazones puros, contentos de vernos.
En una ciudad que hay mas iglesias que casas,
el aire contagioso de confianza, las respuestas comenzaron a fluir.
Inesperadamente una muchacha se arrimo, y con la dulzura de un inocente
nos pregunto lo que nadie. Adonde se quedan esta noche? Aun no lo
sabemos, respondimos. - Los hoteles son muy caros aqui y si aceptan
lo pueden pasar en mi casa, hay un cuarto extra desocupado.
Y antes que nos dieramos cuenta nuestra nueva
amiga ya nos estaba guiando a lo que seria el paradero nocturno
para los monstruos y nosotros. Un momento vacilacion abordo el pensamiento
como un balde de agua fria. Y tu con quien vives? Preguntamos a
Moraima. No debes pedir permiso?, O acaso vives sola?. Con una gentil
sonrisa ella replico- vivo con mi padre y para el no sera ningun
problema. En efecto y como ella dijo el cevichero de profesion nos
recibio en su casa a brazos abiertos.
Despues de haber acomodado nuestras cosas decidimos
sacar a la familia a cenar para integrarnos y conocernos mas. Pizza
y vino tinto hicieron amenas las historias del viaje y las fabulas
de aquel pueblito encantado que nos atrajo con peculiar fervor.
Pero nos esperaba una dura decision al dia siguiente; tener que
denegar la oportunidad de pasar navidad con ellos, despues de haber
recibido una tentadora oferta.
Al alejarnos la melancolia nos invadio, mirando
en los espejos los picos elevados de las catedrales que nos saludaban
deseandonos un buen viaje...
Kilometres - 358
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